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Yo también fui rayista (I)

Redacción Rayo Herald

Carlos Llorens Mestre, ese lateral izquierdo de potente pegada, recuerda para Rayo Herald las dos intensas temporadas en las que militó en las filas del Rayo Vallecano.

“Yo llegué del Leganés”, recuerda Llorens como si hubiese ocurrido hace siglos. “En Enero firmé un precontrato con el Rayo Vallecano. Lo cierto es que tenía un año más de contrato, pero el Rayo pagó una cantidad de dinero por mi -cincuenta millones de las antiguas pesetas- y firmé por tres temporadas, aunque sólo jugué dos”.

El defensa fue uno de los que vivieron el histórico ascenso a Primera con el Rayo, aunque más tarde regresó de nuevo a la Segunda División al ser traspasado junto con Amaya y el central francés Jean Francois Hernández al Atlético de Madrid, por aquel entonces en la División de Plata (Temporada 2000-2001).

“Fue un acuerdo entre clubes. Lo que pasa es que yo no me quería marchar”, afirma contundente el valenciano. “Estaba muy a gusto en el Rayo; íbamos a jugar UEFA y yo quería seguir en Vallecas. Estaba muy identificado con el club y me sentía importante allí dentro. Pero ya habían llegado a un acuerdo y tuve que marcharme; la verdad es que el momento más triste que pasé en el Rayo”

Para Carlos Llorens, el Rayo Vallecano no era un desconocido antes de vestir la franjirroja. “Me había enfrentado a ellos jugando con el Leganés y les hice un gol. Curiosamente cuando volví a Leganés con el Rayo también marqué un gol a mis excompañeros”, bromea.

Del proyecto rayista le atrajo principalmente el entrenador, Juande Ramos, con el que había coincidido en el Levante: “Vi que había un buen proyecto y que Juande Ramos iba a ser el entrenador. Además, el Rayo Vallecano era uno de los grandes, tanto de Madrid como del fútbol español, así que no dude en fichar”. Y es que Llorens le debe a Juande una de sus mejores etapas en el fútbol. “La verdad es que conseguir el ascenso con el Rayo fue lo máximo que me ha podido pasar, junto con jugar la UEFA con el Alavés”.

Hablar del ascenso con Llorens emociona. Es tan descriptivo que casi puedes verlo: “Estaba muy ilusionado. De hecho, en el partido de ida me llevé mi cámara y grabé el viaje, cuando ganamos allí en Extremadura (0-2). Grabé también en Vallecas la vuelta, luego en la Fuente de la Asamblea cuando lo celebramos; es un recuerdo imborrable”.

Tras la victoria en tierras extremeñas, el partido de vuelta olía a fiesta de Primera. Llorens no recuerda haber visto Vallecas como ese día: “Simplemente saltar al campo en el calentamiento y verlo lleno, se te ponen los pelos de punta. Durante la temporada regular se iba líder y no se acababa de llenar el estadio. Pero cuando llegas con el autobús y ves toda la Avenida de la Albufera llena, llegas al campo y lo ves lleno…y cuando marcas el primer gol, aquello parecía el fútbol argentino. En aquel momento sabíamos que no se nos escapaba. Creo que en el mundo del fútbol vivir un ascenso es lo más bonito que hay”.


Recuerdos como el del ascenso son un factor común en una plantilla que vivió uno de los momentos históricos del Rayo, compañeros con los que a veces es difícil mantener el contacto: “Hay gente con la que mantienes el contacto, yo hablo con Míchel I, y en este caso aún más porque compartía habitación con él. También hablo con el otro Míchel, el que esta en el Almería y con Edu Estíbariz, con el que estuve en el Eibar. A Cota intento verlo también cuando paso por Vallecas. Urbano Santos también es muy amigo mío; ahora está en el Hércules y mantengo contacto con él. La verdad es que en el mundo del fútbol te quedan pocos amigos y que puedas mantener la relación es muy bonito”.

“Cuando fuimos a jugar Ferrol hicimos noche en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, donde entrena el Rayo. Al día siguiente por la mañana estuvimos entrenando y saludé a Míchel, a Armentano, a Ricardo, a los utilleros, a la gente que conocía. Tengo muy buena relación con Vallecas porque me trataron muy bien. Salí muy bien de allí y estuve muy a gusto. Conseguimos lo máximo, disfrute y la afición me quería. Yo no puedo negar nada a Vallecas, ni al club ni a la afición; no me importaría volver al Rayo Vallecano”.

Llorens es categórico ante la posibilidad de volver a jugar en el Rayo Vallecano, incluso en la situación actual dentro del Grupo I de la Segunda División B: “Sí, sin dudarlo, no me costaría nada. Y lo digo ahora; si el año que viene el Rayo estuviera en 2ªB porque no ascendiera, volvería a Vallecas, lo tengo muy claro. Yo siempre lo he dicho, me gustaría retirarme en Vallecas. Se lo he dicho a mi representante y se lo he dicho a todo el mundo. Todo el mundo que me conoce sabe que soy rayista hasta la muerte”.

Y es que pese a sus 36 años se ve con ganas de seguir un año más: “Me quiero retirar bien en el fútbol. Y si no me puedo retirar en Segunda División, pues en Segunda División B. En ese caso, mi prioridad es el Rayo. Si el club lo necesita, yo voy a estar ahí y si no pues nada, cerca de casa: Castellón, Hércules, algún equipo de la tierra”.

Llorens ha recorrido la geografía futbolística de cabo a rabo. El lateral ha defendido los colores de Tomelloso, Cartagena, Elche, Levante, Lleida, Leganés, el propio Rayo, At. Madrid, Osasuna y Alavés. Su actual destino es el Poli Ejido, donde cumple su tercer año con luces y sombras: “Este año el míster no está contando mucho conmigo. Estoy entrando, estoy saliendo pero no tengo la continuidad que he tenido los dos años anteriores, en los que lo he jugado todo”.

“A Pepe Mel lo cesaron y entró José María Salmerón, que era el segundo entrenador y en cuyos planes no estoy entrando. Yo, como profesional que soy tengo que acatarlo y seguir trabajando para que cuando me necesite esté a tope. Pero bueno, yo acabo contrato el 30 de junio. Entonces veremos que depara el futuro”.

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